LaS AvEnTuRaS De MiRaNdA (sujeto a cambios y sujerencias)

Miranda era una pequeña niña con un gran secreto, al verla percatabas en ella que existía algo más; sus ojos no reflejaban la inocencia de una niña de diez años, mas bien podías observar la experiencia de un anciano, esa mirada; que solo el pasar del tiempo te da.
Durante el día, se podía ver a Miranda en la escuela, paseando por el parque pero cuando llegaba el atardecer, ella simplemente subía a su habitación y se encerraba en ella, nadie la volvía a ver hasta el siguiente día, sus padres en un principio se preocuparon por ella, puesto q se iba a la cama sin cenar, y cuando se acercaban a la puerta del cuarto no se escuchaba ni un solo ruido, como si no hubiese nadie en la habitación, en un par de ocasiones abrieron la puerta para asegurarse de que ella se encontraba dentro de la habitaron, y así fue; la encontraban sentada sobre una pequeña alfombra , y con un libro en mano, así q con el tiempo sus padres dejaron de darle importancia a dicho asunto.
Pareciera q miranda devoraba un libro por noche, pero la realidad era otra, miranda había recibido esa pequeña alfombra de regalo de parte de su abuelita junto con un pequeño talismán, en un principio le pareció un regalo bastante raro, pero su abuela siempre era rara, así q solo encogió los hombros y agradeció el regalo.
Con el tiempo descubrió el secreto q escondía ese regalo, una noche q se encontraba leyendo un cuento, soltó un gran suspiro y en su mente cruzo la idea de viajar a ese lugar mágico, así sin mas, frente a ella se abrió la ventana, pero la vista no era, la de costumbre, se podía observar un claro de bosque, se puso de pie y froto sus ojos, por un momento pensó q era una broma de su imaginación, pero no era así, el paisaje aun seguía en la ventana, dio un paso para intentar llegar a la ventana, pero cayo de rodillas al piso, aun no sabia como era posible eso, pero al voltear para comprobar q no había ningún escalón ni nada de eso, vio como la pequeña alfombra flotaba arriba de su cabeza.
Quiso salir corriendo, pero era mas su curiosidad, así q decidió subir nuevamente a la alfombra, al hacerlo noto, q era como si pisara en sólido, ya q después de leer tantas historias de alfombras voladoras, tenia la idea de q seria como estar en una cama de agua. En cuanto subió, la alfombra se movió con dirección a la ventana.
su medallón aun brillaba, lo tomo y lo guardo dentro de su vestido al pasar por la ventana, se vio en otro mundo.
Descubrio q el dije era la llave de esa ventana, y q podia entrar y salir a su antojo, la primera noche, solo se atrevio a volar explorando todo ese territorio por aire, tardo toda la noche de recorder la isla de extremo a extremo, vio claros, montañas, cuevas, lagos , y por un segundo el parecio ver a un gigante durmiendo sobre un sembradio pero a estas alturas nada le extrañaba.....

Félix S. Moroyoqui dijo
Es una buena historia. Me encantó el uso de los simbolismos. Te felicito.
2 Octubre 2007 | 12:05 AM